CIAB 9: Olas de hormigón

Gunitado de superficies curvas e inclinadas.

Pedrós Fernández, Óscara + Segura Roldán, Javier
University of A Coruña. oscar.pedros@udc.es
Architect. javier.s.roldan@gmail.com

Resumen: La construcción del espacio público para los recientes deportes alternativos que están apareciendo en la ciudad, además de su necesaria integración en la trama urbana que no desplace a quienes los practican a lugares en el extrarradio o marginales, lleva aparejados los retos de durabilidad y complejidad de ejecución de las superficies que se emplean en la práctica de estas actividades. Uno de ellos, el skateboarding, se dirime entre la colocación de módulos prefabricados sobre soleras horizontales o la ejecución de todas sus superficies (captadores de energía, trucos y superficie de deslizamiento) en hormigón “in situ”. El artículo que se presenta a continuación narra la experiencia de diseño y ejecución de estas geometrías complejas en continuidad con la apuesta por este material como respuesta durable en términos de juntas, asientos y abrasión frente a las opciones más económicas de los módulos prefabricados. A continuación se narra el desarrollo y los puntos más cruciales en el proceso del gunitado de superficies inclinadas y curvas en la ejecución de un skatepark. Una experiencia sobre la cual apenas existen detalles de ejecución y, sobre todo, indicaciones de dosificación y puesta en obra de la gunita como acabado final deslizante.

Palabras clave: arquitectura; espacio público; skatepark; gunita; gunitado.

 

 

 

Deporte alternativo, espacio público y geometría. En la última década, los llamados deportes alternativos han reforzado su presencia frente a los tradicionalmente asumidos como olímpicos. Hablamos de actividades en las que, sin dejar de producirse la relación actor (deportista)-espectador, se alejan del concepto tradicional de ser practicadas en equipo, en un recinto con gradas, a una hora determinada y siguiendo un calendario establecido. Algunas de estas modalidades, con grandes dosis de show-off, se llevan a cabo en el espacio público urbano. El parkour, el skateboard, el patinaje… son actividades que redundan generalmente en lo individual y en la espontaneidad del horario, sirviendo incluso como medio de transporte. Generalmente no vienen determinadas por la disciplina de un equipo, un horario o una liga, aunque refuerzan en muchos casos los vínculos del grupo en una suerte de tribus urbanas. Como arquitectos resulta de sumo interés hacerse eco de estas situaciones. Se trata de una parte importante del latido urbano que, en la sociedad actual -digital e individualista- recupera de un modo muy espontáneo el sentido del espacio público. Siguiendo las formulaciones de Lefevre: “La arquitectura produce cuerpos vivos, cada uno con sus propios rasgos distintivos. El principio animador de tal cuerpo, su presencia, no es visible ni legible como tal, ni es objeto de ningún discurso,ya que se reproduce dentro de aquéllos que usan el espacio encuestión, con el recuerdo de las experiencias vividas.”1

 

 

En este sentido, la arquitectura de los skateparks –más que nunca viene determinada por su altura, tacto, transición, resbaladicidad, aspereza, ángulo, verticalidad, forma, bordes, longitud,… Además, aparece la obligación moral de no convertir estos espacios en un gueto. El skateboarding resulta extremadamente sugerente por las geometrías abstractas que maneja y por el reto que supone, para los arquitectos, fundir espacio público, peatón y outsider. En palabras de Iain Borden, “el skateboarding es quizás, un objeto inusual de estudio en la historia de la arquitectura. Pero es precisamente esta posición marginal la que posibilita que el skateboarding haya funcionado como un crítico externo a ésta. Como tal, el skateboarding ayuda a re-pensar las múltiples posibilidades de la arquitectura.”2

 

 

Son precisamente esas geometrías las que dan lugar a este artículo. En California, cuna del skateboarding, en las épocas de sequía y de escasez de olas, los surfers se echaban a las piscinas vacías, aprovechando sus superficies lisas y geometrías sinuosas para navegar sin agua por ellas. Lo que hoy en día conocemos como bowls. Estas geometrías incidían casi exclusivamente en el deslizamiento, inhibiendo la producción de trucos. Sin embargo, a finales de la década de 1970 y tras el boom de ese deporte en Estados Unidos, aparecieron métodos de construcción adaptado a las nuevas circunstancias. Para Gregg Haythorpe, “muchos de los skateparks construidos en ese momento se sirvieron del proceso de gunitado, favorecido por los constructores de piscinas […]. El gunitado es uno de los métodos más potentes de aplicación del hormigón, en paredes verticales y desplomadas, pero requiere de un operario experto.”3

 

Y es así como el skateboarding fue evolucionando hacia la construcción de espacios más polivalentes, que equilibrasen la cantidad de elementos generadores de energía con los disipadores (donde se realiza el truco). Comenzando por el half-pipe (media tubería) (fig. 1), se diseñaron elementos, olas de hormigón, capaces de convertir la energía potencial en energía cinética a disipar en el truco situado entre ellos: quarter (cuarto de circunferencia), kicker (plano inclinado) y tits (curva-contracurva o teta en argot, para reducir velocidad) (fig. 2).

 

El empleo del gunitado en la construcción de olas de hormigón.

 

En el Skate-plaza Rego da Balsa en Carballo (A Coruña, España), los concentradores indicados anteriormente se colocaron en los extremos de una configuración de recorridos en W, situando los trucos en las ramas de la misma, evitando así cruces ortogonales al movimiento continuo (fig. 3). La construcción de estos elementos en hormigón ofrece una solución durable a los módulos prefabricados, que siempre terminan generando un encuentro en desnivel en el punto de tangencia con la superficie horizontal de la solera –ya sea por pequeños asientos diferenciales o por desgaste-. Cualquier junta en este punto condena el uso del parque. Esto significa afrontar la construcción de geometrías no usuales y tangencias (planos de transición) extremadamente cuidadas para evitar el rebote del patín en ese punto (uñas).

 

 

Como resultado de la ejecución de la obra en cuestión (fig. 4), se reportan las siguientes recomendaciones constructivas y de diseño, divididas en cuatro aspectos fundamentales a tener en cuenta:

 

Geometría. La ejecución de superficies relativamente inclinadas o curvas exige la puesta en obra de hormigones altamente secos y que a la vez resulten trabajables para conseguir un acabado perfectamente liso. La trabajabilidad del gunitado oscila entre ¾ y 1,5 horas, por lo que se debe tener en cuenta el tamaño de la cuadrilla y la posición de los bordes del paño en relación a su tamaño para poder extender y pulir todo el gunitado (fig. 5). El hormigón empleado fue del tipo M400-G Mortero D-400 Gunita. La empresa constructora presentó una formulación en % como sigue:

 

Arena 0/2: 35 %, Arena 0/5: 39 %, Cemento: CEM I 52 R: 18%, Agua: 8 %, Superplastificante Chryso Optima 66: 0,50 %, Fibras de polipropileno no estructurales.

 

Resistencia. En este sentido, se consideran dos exigencias fundamentales:

a) resistencia al impacto, para lo cual se recurre a una cantidad mínima de cemento de 400 kg. para el gunitado según fórmula y HA-40 para la ejecución de la solera (fig. 6).

 

b) resistencia a la fisuración por retracción del hormigón. Para ello, se aditiva la mezcla con fibras de polipropileno no estructurales en una cantidad mínima de 600 gr/m3 (fig. 7 y fig. 8)

 

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Ejecución. Además de las que se resaltan en la sección 3 (Conclusiones), la Asociación Americana de Ingenieros Civiles recoge las siguientes consideraciones a la hora de ejecutar el gunitado:

 

“Ángulo de la boca: la boca de la manguera debe colocarse formando un ángulo de 90º respecto a la superficie a gunitar. Si esto no se lleva a cabo, puede producirse un rebote del exceso de hormigón al tiempo que se reduce la compresión del mismo. Existen dos excepciones: en los ángulos, la proyección debe efectuarse en el plano de la bisectriz, y en superficies horizontales, con una ligera inclinación, de forma que el material rebotado caiga sobre la superficie ya gunitada para su fácil retirada.

 

Distancia de la boca: la boquilla se situará a aproximadamente 1 m. de la superficie a gunitar, describiendo un movimiento elíptico y sin incidir continuamente en un mismo punto.

 

Gunitado de los refuerzos: en áreas con una densidad elevada de armado, la proyección se efectuará desde más cerca y en ángulo para evitar la formación de coqueras.”4

 

 

 

Uso/iluminancia. Los elementos donde se recupera la energía cinética y se realiza la maniobra de cambio de sentido, al estar inclinados, deslumbran. El gunitado se aditiva con colorante de arena de sílice no heladiza que cumpla norma UNE-EN 13813:2003. Además, la superficie acabada final, a pesar de ser lisa, no puede ser brillante. La pintura de acabado final puede ser de dos tipos: epoxídica (poliuretano de dos componentes, si las condiciones de
humedad en el soporte lo permiten) o pintura multilitio (base mineral con veladura multilite) con hidrofugante. Todo ello en concordancia con el criterio geométrico de posición de las luminarias en relación a la topografía artificial del parque, procurando no crear zonas en sombra arrojada en el acceso a los trucos (fig. 9).

 

 

 

Conclusiones. Durabilidad de estructuras gunitadas como acabado final.
Tras casi dos años de un uso intenso, se comprueba que, pese a la complejidad en su ejecución, la construcción del espacio público patinable, sometido a impactos y erosión continua, termina siendo rentable cuando se huye de módulos prefabricados. Si se tiene un especial cuidado en el armado de la solera, se disponen adecuadamente las juntas de retracción y se replantean correctamente las tangencias, la inversión resulta económicamente viable y duradera. Además, si el terreno se compacta correctamente y se drena, y los trucos se traban con la solera, los asientos diferenciales por carga son inexistentes.

 

El sistema de gunitado para este tipo de soluciones -donde el acabado juega un papel fundamental- debe realizarse considerando el reparto de juntas de retracción –en damero o al tresbolillo–. Los paños curvos o inclinados deben ser tratados como si fuesen una solera, evitando ángulos agudos en los cortes y estudiando la manera de situar al operario sobre la superficie para pulirla, sin tocarla.

 

 

El gunitado y pulido resulta incompatible con una climatología mínimamente adversa. Dada su naturaleza de hormigón seco, la trabajabilidad de la gunita es incompatible con la más mínima pluviosidad.

 

Se recomienda incluir todas estas prescripciones en el pliego de condiciones particulares de la obra y en las condiciones específicas de licitación de la misma o en la descripción de las partidas, dado que encarecen notablemente el proyecto debido, principalmente, al rendimiento m2/horas de operario (medios humanos) y a la necesidad de tres operarios –al menos– para el gunitado y el corto espectro de trabajabilidad de la misma.

 

Óscar Pedrós Fernández (A Coruña, 1977). Arquitecto por la ETSAC (Universidade da Coruña, Premio Extraordinario, 2004). Doctor arquitecto (UDC, TU Munchen, 2013). Profesor del Área de Proyectos Arquitectónicos en la ETSA A Coruña (UDC) y miembro de la Unidad de Investigación pARQc (Paisaje, Arquitectura y Ciudad). Profesor invitado en la TU Munchen, OTH Regensburg, ENSA Clermont- Ferrand, UE de Maringá, UE de Londrina y NUACA Armenia. Miembro del proyecto Iacobus: Rehabilitar el Patrimonio Europeo. Autor de los libros Arquitectura e Ilusión. Proyectar desde el in-genius loci (Diseño Editorial, 2019) y El motor de los sueños. Diez momentos en la génesis del proyecto arquitectónico (Labirinto, 2020). Compagina desde 2011 esta labor con la de patinador de Freestyle, con medallero a nivel nacional.

 

Javier Segura Roldán (Pontevedra, 1992) Graduado y Máster en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (Universidade da Coruña, 2019). Skater desde 2009. Comienza su carrera como diseñador de skateparks durante su etapa universitaria, colaborando con estudios de arquitectura y recibiendo reconocimiento a nivel nacional (segundo puesto en el concurso “Skatepark la Marina de Valencia”). Actualmente continúa su carrera profesional como arquitecto especialista en diseño y construcción de skateparks. Es uno de los miembros fundadores de la AES (Asociación Española de Skate) en 2018 y colabora como asesor técnico con diversas asociaciones de skate a nivel nacional.

 

 

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